La inducción del trabajo de parto consiste en desencadenar los fenómenos fisiológicos del mismo después de las 20 semanas de gestación, para reproducir lo más fielmente posible el parto normal y espontáneo, estimulando artificialmente las contracciones uterinas que conducen al borramiento y dilatación del cuello uterino, y al nacimiento.
Tiene como propósito fundamental la disminución de los riesgos maternos y fetales que supone la continuación del embarazo.
Referencia: HOFFMAN, Bárbara., et al. (2011). Williams Obstetricia 23º edición. McGrawHill.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
Tumores de Ovario
El cáncer de ovario tiene una baja frecuencia, sin embargo, es la primera causa de muerte por cáncer ginecológico. Se debe por la ausencia d...
-
Los cambios gestacionales en el organismo materno son amplios, intensos y duraderos (se mantienen hasta seis semanas posparto) y consiguen u...
-
La amenaza de parto pretérmino se define clásicamente como la presencia de dinámica uterina regular asociada a modificaciones cervicales pro...
-
A través de una historia clínica concreta y dirigida se establece la posible patología que puede presentar la paciente, una vez ya obtenido ...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario